M I S P E R L A S.

marzo 27, 2012
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    Mis perlas.

    Apareció tímida la primera, como una flor de ciruelo, de esas que casi se esconden para no ser vistas y la observé con cierta indiferencia. Su presencia era esporádica y tan leve, que casi podría olvidarse uno de ella. Pensando en ello, me doy cuenta que fue como una brisa…casi imperceptible.

    Pero las perlas no han nacido para ser disueltas por el viento y son duras, consistentes, envueltas en su manto de belleza lunar que como aves de cetrería agarran la mirada, hipnotizan y provocan un embrujo que algunos sabios comparan con la perfección, la pureza, el conocimiento más elevado.

    Bien, mi perla se quedó a mi lado, sin ser llamada y aunque me opuse a ser su dueña, ella tenía su propio lugar ya destinado. La combatí, no lo niego, con métodos un tanto  vergonzosos, pueriles, casi ingenuos, más no cedió y su misión lentamente fue realizada… obtuvo su espacio y su tiempo.

     

    Lo extraordinario habría de venir cuando OTRA perla llegó a acompañarla dejándome en un estado de total asombro e incredulidad. ¿Sería posible que otra maravilla, otra joya apareciera en la arena, en mi propia playa? ¿Sin ser buscada, ni deseada?

     Aprendí lentamente a conocerla, a establecer sus horarios, costumbres, la intensidad de su luz según el momento.

     Supe paso a paso, que el control de estas bellezas estaba escapando de mis manos y que siendo perlas, materia inerte, si tenían vida propia e increíblemente querían sin temor a error llamar a muchas de sus hermanas a vivir en mi vida por un tiempo aún  desconocido.

     No obstante su belleza, su brillo inigualable, no las quería en nada que me rodeara. Comprendí que era una lucha por el propio control, la superación y decidí estar atenta ahora a la llegada de posibles nuevas perlas.

    Me convertí en un acechante radar de ellas, las percibía en su primer intento de ingreso y flanqueaba mis fortalezas  con todos los recursos posibles; no iba a dejar que el brillo enloquecedor y a la vez tan apacible de ellas me atara como el relámpago enceguecedor de una estrella nueva, a un peregrino estelar.

    Lentamente, casi sin estridencias, se han ido apoderando de mi misma. Ya he

    dejado de ser quien era por transportar, llevar, cuidar con odio al inicio, este

    collar de perlas que no pedí. Ya no siento odio, estoy resignada a su compañía

    sin fin y si bien algunas veces su brillo es tal, magnificente y sordo, en otras

    horas  se torna opaco y deslucido y de un peso imposible de medir.

    Fuera del océano, como nube de lluvia, ven y viaja,

    pues si no viajas nunca llegarás a ser perla.

     

    Mis perlas…indeseadas, frías y candentes al mismo tiempo.

     No puedo vivir sin ellas, estoy muriendo con ellas.

     

    noviembre  2011

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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Una cantinela de Pentauro

agosto 22, 2011

Una cantinela de Pentauro

Según un papiro egipcio

La muerte cerca de mí, la muerte cerca de ti
Como un dulce sueño a la sombra de un dulce techo;
Como un vino que se vierte, como un loto que respira;
La muerte cerca de ti como una caña que llora.
Al extenuado, reposo; al enfermo, curación,
La muerte es un dulce lago del horizonte de polvo.
Como un dulce viento de la tarde soplando su aliento lento,
La muerte detrás de ti infla la vela llena.
Navegáis, amantes, hacia una tierra lejana.
Como una dulce invitada la muerte está en el festín.
Flor: el verano te marchita. Rocío: el verano te bebe.
La muerte extiende sus redes como un dulce pajarero.
Y la sombra del ciprés es la sombra que queda,
Donde ya pronto el novio y la novia dormirán.Margarite Yourcenar


Este regalo he recibido.

junio 2, 2010
….
Un dia me regalaron este poema para explicarme que el amor era siempre cosa de dos

POEMA DE LA SOLEÁ

ENCUENTRO

Ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.
Tú… por lo que ya sabes.
¡Yo la he querido tanto!
Sigue esa veredita.
En las manos
tengo los agujeros
de los clavos.
¿No ves cómo me estoy
desangrando?
No mires nunca atrás,
vete despacio
y reza como yo
a San Cayetano,
que ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.

Un dia me regalaron este poema para explicarme que el amor era siempre cosa de dos

POEMA DE LA SOLEÁ

   ENCUENTRO

Ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.

El DESAPEGO

mayo 18, 2010

 

 Cada dìa que pasa se va adentrando en mi ànimo, en mis deseos,  en lo que siento, la nociòn del desapego.

 Me acerco tìmidamente a los maestros y aspiro como el aroma de una flor, la riqueza que dejaron, la senda que han iluminado.

Tenemos tantas vidas y tantos adioses: desde el nacimiento nos estamos despidiendo de esa tibieza, de la infancia, del hogar paterno, de amigos, de la juventud, y finalmente de la vida.

Es un paisaje que evitamos porque nos remite a la soledad y a lo ignoto,  pero vislumbro que en contrario, nos acerca a la mejor de las compañìas, a lo que finalmente nos colmarà .

Presiento que es un àmbito que es necesario estudiar, lo intuyo como algo fundamental

Este cuento es pequeño y nos habla del Desapego

Tal vez una historia de los maestros espirituales antiguos nos aclare el sentido de esta pérdida que se transforma en ganancia.

«Había una vez un muñeco de sal. Después de peregrinar por tierras áridas llegó a descubrir el mar que nunca antes había visto y por eso no conseguía comprenderlo. El muñeco de sal le preguntó: «¿Tú quien eres?» Y el mar le respondió: «Soy el mar». El muñeco de sal volvió preguntar: «¿Pero qué es el mar?» Y el mar contesto: «Soy yo». «No entiendo», dijo el muñeco de sal, «pero me gustaría mucho entenderte. ¿Qué puedo hacer?» El mar simplemente le dijo: «Tócame». Entonces el muñeco de sal, tímidamente, tocó el mar con la punta de los dedos del pie y notó que aquello empezaba a ser comprensible, pero luego se dio cuenta de que habían desaparecido las puntas de los pies. «¡Uy, mar, mira lo que me hiciste!» Y el mar le respondió: «Tú me diste algo de ti y yo te di comprensión. Tienes que darte todo para comprenderme todo». Y el muñeco de sal comenzó a entrar lentamente mar adentro, despacio y solemne, como quien va a hacer la cosa más importante de su vida. A medida que iba entrando, iba también diluyéndose y comprendiendo cada vez más al mar. El muñeco de sal seguía preguntando: «Qué es el mar?». Hasta que una ola lo cubrió por entero. En el ultimo momento, antes de diluirse en el mar, todavía pudo decir: «Soy yo».

Se desapegó de todo y ganó todo: el verdadero yo.

¿ Què puedo hacer? RUMI

enero 29, 2010

“¿Qué puedo hacer?, ¡Oh musulmanes!, pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.
No soy del este, ni del oeste, ni de la tierra, ni del mar (…).
Mi lugar es el no lugar, mi señal la no señal.
No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.
He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.
Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.
Estoy embriagado con la copa del amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida.
No me resta sino danzar y celebrar”.

Todo es viejo, todo es nuevo.

enero 29, 2010

 Una dulce niña, una joven mujer, intenta llena de ilusiòn ofrecerme un consuelo,un alivio.

 La escucho atentamente, pero con el alma cerrada por el escepticismo. Nada que pueda decir remediarà  nada.

 Sigo concentrada sus palabras, parafraseando en mi interior, pero de modo negativo sus ideas. Miro su rostro  anhelante, su mirada dulce, sus manos que enfatizan su discurso. Algo se quiebra en mi.

Siento que estoy errada, que  no està hablando a una pared, y que la  formaciòn que recibiò profesionalmente es buena.Despierta mi interès, me entrega lentamente, como una ofrenda, mìnimos recursos, detalles,secretos para sobrellevar lo que estoy viviendo.

Que soberbios podemos ser y que egoìstas al no apreciar el esfuezo de los demàs.

Gracias Claudia, tus herramientas me han ayudado, especialmente la que me indica que soy dueña absoluta de mi cuerpo, de mi vida y de mis decisiones.

De vuelta a casa, camino con torpeza y algo de dolor y miro las bandadas de pàjaros que empiezan a buscar su nido en el  crepùsculo.

Todo es viejo, todo es nuevo.

Mañana es otra vida, otro mundo y estoy preparada para seguir en el mientras pueda.

He recibido un regalo.

diciembre 3, 2009

Luna y felicidad

Anoche la Luna, la Diosa, parecìa estar creada para mì.

Era tan cercana, bella y perfecta, que no pude separar su imagen  de la idea que llenaba mi mente hasta provocarme     cierta ebriedad, sin haber bebido.

Es indescriptible la ausencia de dolor, luego de sentirlo por un tiempo prolongado.

La Diosa y una amiga muy querida fueron testigos de mi exultante  ànimo.

Gracias, gracias….

La Diosa Blanca

noviembre 30, 2009

La diosa blancaLa Diosa Blanca.

 

“La mayoría de los científicos, por conveniencia social, adoran a un Dios; aunque no puedo comprender por qué la creencia en un Dios Padre como autor del universo y de sus leyes, parece menos anticientífica que la creencia en una Diosa Madre inspiradora (…)”
Robert Graves, “La Diosa Blanca”.

Esta aventura, que se inicia en la noche de un domingo extraño,doloroso y acuciante para el pensamiento, parte con estas palabras de Robert Graves, su teorìa minoritaria, exòtica y pletòrica de nuevas rutas.

Lentamente, iremos por algùn sendero que nos lleve a cierta calma, a cierta satisfacciòn. Decir verdad suena pretencioso.